Menú Principal
10 de Marzo de 2026

Paseos terapéuticos para pacientes críticos: la estrategia de humanización que impulsa el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino

La Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Dr. Franco Ravera Zunino implementa paseos terapéuticos para pacientes que ya se encuentran estables, una iniciativa que fortalece la humanización de la atención y contribuye al bienestar emocional durante la recuperación.

Rancagua.- Mirar el cielo, sentir el aire fresco y volver a conectarse con el entorno puede parecer algo simple. Sin embargo, para quienes han pasado semanas hospitalizados en una Unidad de Pacientes Críticos (UPC), ese momento puede transformarse en un paso significativo dentro de su proceso de recuperación.

Con ese objetivo, el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino (HFRZ) ha impulsado una innovadora estrategia de paseos terapéuticos para pacientes críticos que ya se encuentran clínicamente estables, como parte de su política de humanización de la atención en salud.

La experiencia la vivió recientemente un paciente que, tras semanas hospitalizado en la UPC, pudo salir al exterior acompañado por el equipo clínico y su esposa, Selena Mancilla. Lejos del sonido de los monitores y del ambiente clínico de la unidad, el paciente respiró aire fresco, observó el cielo y volvió a conectarse con el exterior. En medio de ese momento, incluso recibió una llamada de su hijo desde el extranjero, una conversación que —según su familia— lo recompuso emocionalmente.

Su esposa relató que se trató de un momento profundamente significativo, ya que era la primera vez que salía al aire libre luego del complejo proceso de salud provocado por una bacteria. Según explicó, al verlo fuera de la unidad pudo notar su sorpresa y emoción, algo que valoró especialmente, destacando que le encantaba la iniciativa que el equipo estaba realizando con los pacientes.

Humanización de los cuidados intensivos

El jefe de la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Dr. Franco Ravera Zunino, doctor Víctor Vásquez, explicó que este protocolo se implementó hace algunos años como parte de un plan orientado a fortalecer la humanización en los cuidados intensivos, permitiendo que pacientes que han estado largos periodos en entornos cerrados puedan salir momentáneamente de la UCI y reconectarse con el exterior.

El especialista agregó que la experiencia ha demostrado efectos positivos en el proceso de recuperación, ya que los pacientes logran activarse mucho más que permaneciendo únicamente dentro de la unidad. Asimismo, destacó que el propio entorno del hospital facilita este tipo de intervenciones terapéuticas, ya que cuenta con jardines y espacios donde los pacientes pueden ver la luz del sol, mirar el cielo y sentir el aire, elementos que han sido ampliamente estudiados por su impacto positivo en el ámbito emocional y en la recuperación de personas que han estado en condiciones críticas.

Un beneficio para pacientes, familias y equipos de salud

Por su parte, la enfermera Madeleine Pradenas, integrante del equipo de UPC Adulto, explicó que estos paseos se realizan cuando el estado clínico del paciente ya es más estable, siempre bajo estricta supervisión del equipo de salud. La profesional señaló que estas salidas se transforman en un momento muy significativo, no solo para el paciente, sino también para su familia y para los propios funcionarios que participan en la experiencia.

Para Selena Mancilla, la iniciativa refleja el compromiso humano del equipo del Hospital Dr. Franco Ravera Zunino durante todo el proceso de atención. La mujer expresó sentirse muy agradecida por el trato recibido, destacando que médicos, enfermeras y funcionarios han estado presentes en los momentos en que su esposo más lo ha necesitado, lo que hizo que este paseo se transformara en una experiencia muy especial para ambos.

Hoy, los paseos terapéuticos para pacientes críticos forman parte de las estrategias que impulsa el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino para fortalecer la humanización de la atención en salud, reconociendo que incluso en contextos de alta complejidad clínica, pequeños momentos de conexión con el entorno pueden marcar una diferencia significativa en la recuperación de los pacientes.