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21 de Noviembre de 2016

UPC del Hospital San Fernando permite otorgar una prestación de primer nivel sin derivaciones

Con el objetivo de dotar al Hospital San Fernando de un espacio físico que permitiese cubrir la alta demanda de pacientes en estado crítico sin tener que derivar a otros establecimientos, en septiembre de 2015 se inauguró en  la Unidad de Paciente Crítico (UPC), un moderno edificio que permitió aumentar de 6 a 12 camas críticas a la Unidad de Tratamiento Intermedio (UTI) y crear la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con seis camas. ¿Cómo funciona? Los pacientes ingresan a la UPC, se estabilizan, se mantienen en observación y son trasladados a otros servicios del propio hospital como Medicina e incluso en algunos casos puntuales, se continúa con el tratamiento desde su hogar (Unidad de Hospitalización Domiciliaria). Desde octubre a la fecha, los pacientes ingresados han sido: 857 en la UTI y 167 en la UCI. A más de un año desde su puesta en marcha, este adelanto en infraestructura no solo ha potenciado a Hospital San Fernando como un “establecimiento de alta complejidad”, sino también ha permitido fortalecer el recurso humano (funcionarios) con capacitaciones en diversas áreas de la medicina moderna.

Un trabajo responsable desde su apertura

El médico jefe de la UPC, Dr. Horacio Díaz, es un férreo impulsor de las buenas prácticas; ha estado en permanente lazo de trabajo junto a la Dirección del hospital para potenciar el crecimiento de esta unidad, desde el factor humano hasta el colectivo. Por eso, cuándo se le pregunta si era necesaria la habilitación de una nueva Unidad de Paciente Crítico, su respuesta es tajante: “sí, era muy necesario, ya que San Fernando y sus comunas aledañas están en continua expansión demográfica. Nosotros entendíamos que el Hospital Regional no daba abasto para los casos complejos que se pudieran suscitar en toda la sexta región, por lo mismo este proyecto se hacía imperativo… hoy ya es una realidad”. Se comenzó a trabajar de forma paulatina en septiembre de 2015 con la inauguración de seis camas críticas en la UTI, para finales de ese año tener completamente operativa dicha unidad (12); en 2016 el desafío era contar con las seis camas en la UCI, las que hoy ya están completamente habilitadas. “¿Por qué se decidió así?, porque considerando que las necesidades son ilimitadas en salud, nosotros como UPC y la Dirección del hospital quisimos hacer un trabajo responsable, donde no queríamos abrir las camas “a diestras y siniestras” sin tener en primer lugar el personal capacitado y segundo, las maquinarias mínimas para entregar una atención de calidad. Como establecimiento se decidió así y las evidencias hablan por sí solas”. Cabe mencionar que el Dr. Díaz es médico jefe de la UCI y encargado de la UPC, mientras que el Dr. Carlos Sáez es médico jefe de la UTI.

Un cambio “muy significativo para todos”

Una funcionaria que ha tomado con afecto este nuevo y moderno espacio es la técnico en enfermería (TENS) Yolanda Briones Torres, quien trabaja en Hospital San Fernando desde 2009 y en la actualidad es funcionaria de la UTI. En ese sentido, da cuenta de lo positivo que ha sido la modernización que ha tenido el Hospital, “el cambio ha sido muy significativo para todos porque contamos con pacientes complejos y que han podido salir adelante siendo tratados acá en nuestra propia UPC; ya no se ve el traslado a otros hospitales porque antes se intubaba y debían ser derivados de inmediato por ejemplo al Hospital Regional; los cambios han sido para mejor”. Finalmente, el reconocido personaje sanfernandino, Eugenio Jaramillo Muñoz, tuvo que acudir al cuidado de su salud en la UTI producto de un infarto agudo al miocardio que sufrió en julio pasado; así, vivió in situ lo que es recibir atención médica en el hospital y en esta nueva UPC: “los primeros días debí estar inmovilizado, con dieta “cero”, es decir sin comer ni tomar agua, solo suero. Hoy ya en casa, recuperándome, después de una coronariografìa, recuerdo con afecto mis días en la UTI, debido al esmero y atención recibida por parte de los médicos que diariamente me examinaban y especialmente por las enfermeras, que se esforzaron por atenderme de la mejor forma durante los seis días que estuve internado en esa sala. Y ya que no tuve la oportunidad de hacerlo personalmente cuando me dieron el alta, lo hago ahora: quiero felicitar y agradecer a todo el personal del Hospital San Fernando, especialmente, a los encargados de la UTI, que tuve el privilegio de conocer”.